Esta postura del que también es vicepresidente ejecutivo de CEOE cierra la puerta, de facto, a las posibilidades de negociación real entre el Ministerio de Trabajo y las patronales para una subida pactada del SMI en 2026. Según ha señalado este lunes Lorenzo Amor, presidente de la organización, un incremento de esta magnitud es «inasumible» para los trabajadores por cuenta propia que tengan empleados a su cargo, por lo que ha reiterado la propuesta decidida en el Comité Ejecutivo de CEOE de diciembre. «No hubiéramos visto mal una subida entre el 1,5% y el 2%, pero nos parece bastante distante el 3,1%», ha señalado Amor durante la presentación del barómetro sobre la actividad de los autónomos en 2025. El Gobierno se vio obligado a congelar las cuotas de los autónomos a finales de año ante la falta de consenso para implementar el sistema de cotización por ingresos reales pactado con Escrivá en 2022. Sin embargo, ninguno de estos dos aspectos se está negociando con el Ejecutivo ni se baraja la transposición de la directiva que posibilitaría el segundo aspecto. Lorenzo Amor ha criticado que el Ministerio de Seguridad Social lleve sin convocar reuniones desde el pasado 20 de octubre y afirma que no tienen noticias de un nuevo encuentro para retomar las conversaciones sobre la reforma de las cotizaciones. Considera suficientes los 15 tramos disponibles en la actualidad, a pesar de que la reforma contemplaba subidas hasta 2032, especialmente para los autónomos que ingresan más de 6.000 euros al mes. La Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA), integrada en CEOE, ha rechazado el incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) propuesto por el Ministerio de Trabajo para 2026, un 3,1% con bonificación en el IRPF, lo que supondría alcanzar los 17.094 euros brutos anuales. Por tanto, Trabajo terminará pactando un incremento solo con los sindicatos, como sucede desde el año 2021. Pero la idea del freelance tiene agujeros. ATA, la asociación más representativa entre los autónomos, justifica su rechazo a una mayor subida de costes laborales en que la situación de los autónomos no es tan boyante como parece por el número récord de afiliados al RETA, 3,4 millones de trabajadores por cuenta propia. Esto supondrá menores ingresos de los previstos para la Seguridad Social en la reforma de las pensiones comprometida con la Comisión Europea. Atasco en la reforma de los autónomos: división en las asociaciones y silencio en el Gobierno. Cristina Dolz. Solo la organización minoritaria de trabajadores por cuenta propia respalda actualmente la reforma del sistema de cotizaciones pactada hace tres años entre las tres principales asociaciones y Escrivá. Amor rechaza por completo una subida de cotizaciones porque, en su opinión, los autónomos «ya cotizamos por ingresos reales». Sin embargo, los ministerios competentes lo rechazan. Fuentes del Ministerio de Hacienda señalaron la semana pasada que no se va a aceptar la desindexación por el coste que supone para las administraciones públicas en un momento de necesidades crecientes de gasto y fuentes del Ministerio de Economía aseguran que la medida ni siquiera se está negociando en el seno del Gobierno. En esta línea, ha propuesto que la Seguridad Social «se dedique a invitar a los autónomos que quieran y puedan a que suban su base de cotización» en vez de aplicar subidas generalizadas y ha asegurado que ATA «no permitirá que en 2026 se suba ninguna cuota porque la prórroga ya está en el BOE y en la orden de cotización». Fuente: El Confidencial. Según su barómetro, que incluye a 1.200 encuestados, uno de cada tres autónomos (el 32,1%) ha visto descender su actividad en 2025 respecto al año anterior y uno de cada cuatro cree que su actividad descenderá a lo largo de este 2026 (el 25,6%). Rechazo a una subida de cotizaciones futuras. Las principales reivindicaciones del colectivo para este año pasan por no pagar la cuota de autónomos mientras están de baja por enfermedad (según señala el 53,8%) y por la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros al año (reclaman el 47%). UGT y CCOO no impedirán un incremento del 3,1%. La paradoja del nuevo autónomo: profesionales que huyen de la precariedad o se hunden en ella. Guillermo Cid. El perfil del trabajador por cuenta propia ha empezado a cambiar en España, ya no hay tanto pequeño comerciante o transportistas y se ha disparado el número de profesionales con estudios. Además, la última vía a explorar anunciada por Trabajo el pasado siete de enero, modificar la ley de desindexación, no tiene vías de avance. Se trata de una reivindicación reiterada de CEOE y Cepyme, pero también de UGT y CCOO. En el último Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) quedó reflejada la necesidad de que las empresas pudieran repercutir el coste de los crecimientos del SMI en los contratos con las administraciones. También ha tachado de «trilerismo estadístico» el informe de los expertos para calcular el 60% del salario medio neto y sostiene que el SMI ya se encuentra por encima de esa ratio. Tanto la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, como los sindicatos, consideraron insuficiente aumentar el salario mínimo por debajo de la inflación registrada en 2025 (2,7%) y de la esperada para 2026 (2,1%).
La patronal española rechaza la subida del salario mínimo
La confederación empresarial española CEOE y la asociación de autónomos ATA han rechazado la propuesta del gobierno de aumentar un 3,1% el salario mínimo en 2026, calificándolo de 'inasumible'. Aseguran que esto reducirá los ingresos y bloqueará las negociaciones sobre la reforma del sistema de cotizaciones de los autónomos. El gobierno, por su parte, planea acordar el aumento solo con los sindicatos.