El Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea (UE), informó este martes de que el pasado mes de febrero fue el quinto más cálido desde que hay registros, con una temperatura 1,49 °C superior a los niveles preindustriales. «Con temperaturas globales que alcanzaron 1,49 °C por encima de los niveles preindustriales (el quinto febrero más cálido jamás registrado), Europa experimentó fuertes contrastes de temperatura», dijo en un comunicado Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM). Burgess aludió también a la serie de intensas tormentas y precipitaciones vividas en Europa Occidental, región que incluye a España, y el norte de África, que causaron «daños generalizados y la pérdida de vidas y medios de subsistencia», constató Copernicus. Dichas lluvias se debieron a «unos ríos atmosféricos (bandas estrechas de aire muy húmedo) que «provocaron lluvias de récord e inundaciones generalizadas en Europa occidental y meridional», según Burgess. En febrero de este año, «gran parte del oeste y el sur de Europa fue más húmedo de lo habitual, mientras que el resto del continente fue en su mayor parte más seco de lo habitual», señaló el boletín más reciente de Copernicus. Fuera del Viejo Continente, hubo más humedad de lo normal en buena parte de Australia, el sureste de Brasil, el norte de Norteamérica y zonas de Asia Central, al tiempo que entre las regiones más secas de lo habitual se incluye el sur de EE.UU., el noreste de Canadá, Oriente Medio, Asia central y el este de la Antártida, al tiempo que las condiciones fueron «frías en Alaska, el norte de Canadá, Groenlandia y el norte de Rusia». El quinto invierno boreal más cálido A nivel global, el último invierno boreal, periodo que abarcó desde diciembre de 2025 a febrero de 2026, fue el quinto más cálido, pues la temperatura media en el planeta fue algo más de medio grado (0,51 ºC) superior a la calidez media del periodo comprendido entre 1991 y 2020. Sin embargo, en Europa, «el invierno pasado fue uno de los dos más fríos de los últimos 13 años, con 0,09 °C por encima de la media de 1991-2020», indicó el boletín de Copernicus. En el mar, la superficie marina entre los 60° S y los 60° N tuvo una temperatura de 20,88 °C en febrero de 2026, el segundo valor más alto registrado para ese mes. Temperaturas que favorecen tormentas Según Copernicus, hubo una notable variación de temperatura entre las frías zonas del centro y oeste del océano Atlántico Norte y las cálidas del océano Atlántico Norte subtropical, circunstancia que podría haber contribuido al desarrollo de las tormentas que llegaron a Europa. En los polos, el hielo marino en el océano Ártico experimentó una extensión media un 5 % inferior a la media, la tercera extensión más baja registrada en un mes de febrero, mientras que en el océano Antártico «es probable» que alcanzara su mínimo estival el pasado 22 de febrero, según el boletín de Copernicus. El dato definitivo sobre el hielo marino antártico se confirmará a finales de marzo, pero el registrado en febrero es cercano a la media de los últimos 48 años, lo que contrasta con los mínimos «de récord o casi récord» de los cuatro años anteriores.
Febrero fue el quinto mes más cálido registrado
Según Copernicus, las temperaturas globales en febrero alcanzaron los 1,49 °C por encima de los niveles preindustriales, convirtiéndose en el quinto febrero más cálido registrado. Europa experimentó fuertes contrastes de temperatura, mientras que el invierno en general fue el quinto más cálido del hemisferio norte.